Capítulo 6
Adriana estaba acostada, con la cabeza apoyada en el pecho de Santiago, los dos acababan de consumar el deseo que tenía loco a Santiago desde que se enamoró.
La sábana cubría su cuerpo esbelto, mientras ella le daba besos en el cuello y los dos respiraban agitados, Habían hecho el amor, pero ella no se sentía satisfecha, una mujer acostumbrada a la pasionalidad de Luciano vio como poco lo que Santiago podía ofrecerle
Fingió gemidos, fingió emoción, fingió los gritos donde le pedía se