CAPÍTULO 53
Luciano llegó al hotel, Había viajado toda la noche y solo pensaba en una cosa: decirle la verdad a Camila antes de que alguien más lo hiciera. Subió directamente a la habitación que le habían asignado con ayuda del organizador de la convención.
Cuando escuchó la llave girar en la cerradura, se levantó de inmediato. Camila entró y, al verlo ahí, dejó caer su bolso. Corrió hacia él y lo abrazó fuerte, como si hubiera pasado un año desde la última vez que lo vio.
—No puedo creer que