Capítulo 74
Luciano llegó a la casa de Ronaldo con pistola en mano, estaba seguro de que él podía ser el responsable del secuestro de Camila por su maldita obsesión con ella.
Golpeó la puerta y entró sin pedir permiso, dispuesto a recuperarla, no le importaba si esto desencadenaba una guerra de la mafia.
—¡Entrégame a mi esposa! —gritó, apuntándole directo a la cabeza
Ronaldo, que estaba tomando whisky, se levantó de inmediato con las manos arriba, sorprendido, No entendía la actitud de Luciano
—¿Qué demonios dices? ¿Crees que yo tengo a Camila? ¿Dónde está Camila?
—Si le hiciste algo, te juro que te mato aquí mismo —gruño Luciano fuera de sus cabales
Luciano arrojó el arma sobre una mesa para pelear de frente, como los hombres, Ambos se fueron a los puños, con golpes rudos, los dos se convirtieron en animales sacando el rencor que habían acumulado por años.
—¡Siempre te odié! — grito Luciano, golpeándolo contra la pared.
—¡Y yo a ti también! —respondió Ronaldo, devolviéndole el puñe