Capítulo 126
Santiago salió de la mansión con la cabeza llena de planes. Había aceptado casarse con Lucía porque sabía perfectamente lo que significaba: poder. Estar ligado a la familia Cisini le abría las puertas de la organización.
Necesitaba que los jefes lo vieran como alguien importante, alguien capaz de ocupar un lugar.
Y detrás de todo eso había una sola idea que lo consumía: quería ser mejor que Luciano. Quería superarlo en todo. Sentía que, si lograba eso, Camila podría volver a mirarlo como antes. La idea lo obsesionaba más que cualquier cosa. Era como una espina que no lo dejaba vivir. Necesitaba ese poder, necesitaba ese respeto, porque creía que solo así ella entendería que él siempre fue la mejor opción.
Cuando bajó las escaleras del jardín, Lucía apareció de la nada. Parecía nerviosa.
—No quiero casarme contigo —le dijo sin rodeos.
Él la miró sin expresar sorpresa. Sabía que esa chica era inestable, pero también sabía usar eso a su favor.
—Deberías decirle eso a tu padr