La llamada fue colgada, y eso destrozó a Gerardo.
Gerardo se quedó roto, sollozando en el suelo, mirando a Julián con una súplica silenciosa que era más pesada que cualquier montaña.
Julián, por su parte, sentía una frustración que le quemaba las venas.
¿Quién era ese psicópata? ¿Qué clase de pecado había cometido Julián en su pasado para que alguien estuviera dispuesto a sacrificar niños y mujeres con tal de destruirlo?
***
A kilómetros de allí, en un refugio oculto tras la espesa niebla de la