Mundo ficciónIniciar sesiónEZRAN
Camino. Un paso, luego otro. Cada uno es un arrancamiento, un desgarro. Mi espalda es un blanco, siento su mirada clavada entre mis omóplatos, una daga de hielo. No volverme. Mantenerme erguido. Obedecerle una última vez. Dejarla.
Pero cada célula de mi cuerpo grita para dar media vuelta, para tomarla en mis brazos, para forzar la verdad a través de su dolor.
La rabia ahora. Crece en mí, ardiente, lavando el ác







