Mundo ficciónIniciar sesiónEZRAN
La noche es una hoja fría que me atraviesa mientras recorro las calles desiertas. Mi esmoquin, hace poco símbolo de elegancia, es ahora un traje de loco, un disfraz absurdo en esta caza desesperada. «¡Gracias!» Su nombre se quiebra en el aire helado, devorado por el viento. Nada. Solo el eco de mis pasos apresurados me responde.
Cada imagen de la velada da vueltas en mi cabeza. Lidia, su sonrisa de mártir, sus lág







