Luego de amarnos con locura, dentro de su imponente camioneta, le dije que simplemente no creía en él.
Me dejó en la puerta de casa.
Bajé llorando.
Lo amo, eso nunca lo negué.
Me di cuenta de que prefería vivir como un gorrión dentro de su jaula de oros q vivir sin él.}No le creía, era verdad, pero tampoco podía vivir sin él.
Creí que en unas semanas volvería a buscarme y entonces le diría que iba a intentar olvidar, que me esforzaría por creer en él, que quería formar la familia que un día soñ