René Chapman
Miré a mi mujer por un largo rato.
Aunque no justificaba su embriaguez, me hacía una idea del dolor porque ha pasado en silencio todo este tiempo. Entonces, recordé sus palabras:
«Tienes esa falsa creencia que mi vida inicia y muere con Giuseppe.»
—La conocí en mi primer día de la universidad. Al principio, estaba recelosa y desconfiaba de todos. Luego hablamos y supe que, al igual que yo, era hija única. De ahí su actitud un poco reacia a relacionarse con todo el mundo. —Rompió el