Ivette Russell
Mirar el estado en el que estaba Julius me ponía muy incómoda. Pero no porque me asqueara, ni nada por el estilo. Por lo contrario, si hay una cosa con la que no he aprendido a lidiar todavía, es con mis demonios del pasado.
Diligentemente, puse manos a la limpieza, mientras René se encargaba de su aseo personal.
—¿Necesitas ayuda? —Mi esposo me miró con algo muy parecido a la vergüenza.
—Está bien. Terminaré aquí en un momento. —Asentí, volviendo a centrar la atención en el trap