Rafael salió del despacho con gran rapidez al escuchar el golpe, vio a personal del servicio reunidos y en ese momento imagino lo peor, se hizo paso y miró a Zoe, ella estaba inconsciente allí.
—¿Qué sucedió?
Una de las empleadas estaba impactada, demasiado como para hablar, sus ojos estaban llenos de lágrimas y en su rostro había una sorpresa para nada buena.
—¿Qué sucedió? —volvió a preguntar él esta vez subiendo su tono de voz, la mujer lo miró y negó con su cabeza—. ¡Habla de una buena ve