El primer día completo de Ziara en la ciudad extranjera comenzó con un aire distinto,no era un amanecer más; era la primera luz que la recibía como una mujer que no debía rendir cuentas a nadie,cada sonido, cada olor, cada movimiento en la calle le recordaba que estaba construyendo algo completamente suyo.
El apartamento era pequeño, pero suficiente,lo había escogido cerca de su trabajo y del centro financiero,no necesitaba lujos,no quería excesos solo espacio para respirar y para pensar, espac