El aire del apartamento era denso, cargado de silencio,Ziara se sentó al borde del sofá, las manos apoyadas sobre las rodillas, mirando la ciudad que se extendía frente a ella,desde allí podía ver las luces que aún parpadeaban en algunos edificios, y por primera vez no le provocaban ansiedad ni nostalgia; solo una sensación de distancia, de separación del pasado que la había perseguido durante años.
Todo lo que había dejado atrás en su país, en la familia Moretti, en la casa de Yaniel… parecía