El amanecer llegó sin que Ziara lograra dormir,no por tristeza,no por miedo, sino por una nueva sensación que no sabía cómo nombrar todavía...Distancia.
Una distancia que no pedía permiso, que se instaló dentro de ella y separó, por primera vez, su corazón del de Yaniel,la misma distancia que la protegería… o la destruiría.
Cuando se levantó, ya no temblaba, su cuerpo seguía cansado, pero su mirada era distinta...más firme, más clara, menos dispuesta a romperse.
Se vistió en silencio, recogió s