[Punto de vista de Aurora]
El frío del amanecer se filtraba por el suelo de piedra, mordiéndome los talones descalzos mientras me vestía a toda prisa. Cada segundo parecía una cuenta atrás. En esta manada, la puntualidad no era solo una virtud, era supervivencia. Desagradar al Rey era un lujo que no podía permitirme, ¿y ser expulsada? Era una sentencia de muerte que no estaba lista para firmar.
Agarré el equipo que Nina me había preparado: unas mallas de compresión gris carbón y una túnica depo