Me desperté mucho rato antes de que Darren lo hiciera, me vestí y me dispuse a irme: por ahora nuestra travesía juntos había terminado, necesitabas repararme a mí misma en aislamiento de todos esos amores feroces que me habían devorado el alma y el cuerpo hasta el tuétano.
Lo miré dormir y se me estrujo el corazón, anoche sus últimas palabras mientras estaba en mí fueron: «te amo, Sara» de solo pensarlo mi corazón palpitaba con fuerza y me faltaba el aire de la emoción. Ya había vivido lo suf