Lo miré con gesto contrariado, quise gritarle, insultarlo pero solo me quedé en completo silencio sin entender bien lo que estaba pasando pero comprendiendo perfectamente lo que sus palabras significaban: se había acostado con la mujer que había arruinado mi matrimonio con sus mentiras, con mi ex mejor amiga Oceanía.
Apreté los puños con rabia, se me nublaron los ojos de las lágrimas contenidas. Quise gritar, no era que Jacob fuera la persona con el mejor criterio del mundo, sabía que era un t