La convención anual era una oportunidad imperdible. No solo era crucial para nuestra empresa, sino que también parecía la excusa perfecta para darle a Firenze una mayor proyección en el sector. Además, Kelly coincidía en su visita, así que decidí integrarla en el plan. Sabía que para ella, cualquier experiencia nueva podía ser beneficiosa para su crecimiento profesional.
Kelly y Firenze se llevaban bien, demasiado bien quizá. Sus risas y charlas llenaban los trayectos hacia las conferencias. Pa