DOS AÑOS DESPUES
Esa mañana, Astor abotonaba diestramente sus ropas, pero toda su atención estaba muy lejos de esa habitación, ya habían pasado dos años desde la última vez que había visto a Eleanor, hace mucho que había dejado de pensar en lo peor, y ahora, a lo unico a lo que le temía era en perder los recuerdos que le quedaban de ella, así que parte de su rutina diaria era permitirse volver a pensarle.
«Ha sido inútil, es como si se la hubiese tragado la tierra» le dijo su hermano menor tras