La sirvienta parecía dubitativa, sabía lo que le esperaría a su ama si la atrapaban huyendo, la muerte sería el mínimo de sus problemas, pero recordando sus heridas y lo asustada que estaba, sintió que, en efecto, era lo mejor.
—Está bien, si quiere hacerlo deberá esperar HASTA después de la boda, señorita. Seguramente su alteza pensará que tratará de huir y pondrá más seguridad de la normal.
Cordelia miró fijamente a Eleanor, esperando que esta accediera a su plan, con la expresión derrotada p