Eleanor despertó sobre el piso, se había quedado dormida llorando, le costó trabajo comprender lo que había pasado, al tratar de levantarse, sintió el cuerpo entumido y las piernas ardiendo, al verlas, notó que seguían en carne viva. El recuerdo de Emmett sobre ella le pasó como un rayo y sintió nauseas, ahora estaba totalmente convencida de que no podía casarse con él, nunca sería feliz a su lado, pero con tristeza notó que tal vez no tendría otra alternativa.
Se levantó con dificultad y pidió