En cuanto Eleanor entró en el palacio, Cordelia la esperaba, no se dijeron nada, sabían el próximo movimiento, estaban listas para ir hacia las caballerizas, pero en ese momento fueron interrumpidas.
—Señorita Massart.
La voz de su majestad la hizo detenerse, con algo de temor y mucho nerviosismo le pidió a Cordelia que se adelantara y preparara todo, después se giró para enfrentarse al demonio tras ella.
—Su majestad. — murmuró, e hizo una reverencia.
—¿A dónde se dirige?
—Es mi primera noche