Pero lamentablemente él ya tenía novia, y además la consentía mucho ayudándola a tomar fotos.
Y la otra razón por la que no se atrevían a coquetear abiertamente era que la novia del chico guapo y adinerado era extremadamente hermosa, radiante y elegante, con un temperamento comparable al de una gran estrella, lo que las hacía sentirse avergonzadas de sí mismas, por lo que solo podían envidiar a esta pareja perfecta.
Después de que Daniel tomó quién sabe cuántas fotos de Celeste en su teléfono, f