—Qué alivio, finalmente estás bien —dijo Celeste olfateando.
Al ver que Celeste ocupaba completamente el espacio, Lorenzo desde su ángulo no podía permitir que Marisela lo viera, así que se colocó detrás de Celeste.
Quería decir algo, pero todas las palabras de preocupación e inquietud ya las había dicho Celeste antes, repetirlas parecería redundante.
Además, lo más importante era...
Temía que Marisela simplemente no quisiera verlo.
Lorenzo tragó saliva, observando con esa mirada llena de sentim