La primera reacción de Daniel fue no creerlo, sentía que su hermana era una niña bastante obediente y sensata.
Pero su segunda reacción fue: si la oficial realmente había dado en el clavo, entonces...
Era absolutamente escalofriante pensarlo.
Daniel no se atrevía a imaginar la segunda posibilidad cuando escuchó pasos a un lado.
Daniel volteó la cabeza y vio que era su hermana que ya había firmado acercándose.
—Daniel, vámonos... —la chica se acercó a él, con los ojos rojos de tanto llorar y la v