—Esas cosas son verdad —Daniel escuchó que Lorenzo lo admitía.
—¡Pero todo eso Isabella se lo merecía!
Este giro hizo que Daniel se levantara directamente con ira, la silla golpeó la pared haciendo un ruido enorme.
—¿Te atreves a decir eso otra vez? —dijo Daniel rechinando los dientes con ferocidad.
—¡Digo que Isabella se lo merecía! ¡Esa mujer es malvada al extremo, debería estar en prisión!
Lorenzo efectivamente lo dijo, y además alzó la voz.
¿Qué? ¡Estaba diciendo la verdad!
—¡¿Estás en la em