—...Así es como lo amas —la garganta de Lorenzo se movió, su voz ronca.
Bajo el entrelazado de un dolor enorme y diversas emociones, finalmente todo se desvaneció por completo, convirtiéndose en amargura.
—Aunque él tenga problemas de carácter, aunque se acerque a ti con propósitos impuros, aunque al final puedas salir lastimada...
El rostro de Marisela era frío y severo, sin la menor emoción.
No respondió la primera frase, pero escogió responder la segunda:
—Dices que él tiene problemas de cará