—Celeste, ¿cómo crees que Eduardo se enteró de lo que pasó esta noche? —preguntó Marisela frunciendo el ceño.
Celeste le respondió:
—Pues por Lorenzo, obviamente. Como siempre te está acosando, Eduardo lo tiene vigilado.
—¿Y tú cómo sabes eso? —inquirió Marisela.
Celeste vaciló un momento, girando la cabeza para disimular su nerviosismo:
—Eh, solo lo estoy adivinando. Seguramente es así.
Celeste había escuchado cuando Ulises habló por teléfono en la comisaría, mencionando que varios guardaespald