—¿Cómo te enteraste de eso?
—¡Pues porque ese desgraciado de Ulises me lo dijo en mi cara! —respondió Lorenzo con rabia.
Eduardo guardó silencio por un momento. Si Ulises lo había dicho, seguramente ya estaban juntos.
No es que desaprobara la relación, pero le preocupaba: ¿aceptarían los padres de Celeste a Marisela? Sin apellido importante ni protección familiar, si se casaba con Ulises, su camino no sería fácil.
—Que estén juntos no es asunto tuyo. No olvides que solo les falta firmar el certi