Capítulo 234
Margarita se paró en la puerta y le entregó su celular, luego le susurró con nerviosismo:

—Parece que el señor está de muy mal humor, deberías consolarlo un poquito...

Celeste se quedó sin palabras...

A ella no le apetecía hacerlo, ¡quería mandarlo al carajo!

Celeste no dudaba que, si apagara también el teléfono de Margarita, Lorenzo seguiría llamando a los otros sirvientes de la casa y luego le pediría a ella que lo contestara.

No podía dejarlo despertar a todo mundo...

Celeste solo pudo forza
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App