Capitulo 68

Después de darle su leche y croquetas, me senté en el sofá y encendí la televisión. Milo se subió a mi regazo y se quedó dormido.

‎Me quedé mirando la televisión, pero no estaba prestando atención. Mi mente estaba en todo lo que había pasado, en la renuncia, en los mensajes anónimos, en Rodrigo...

‎De repente, mi teléfono sonó. Lo miré, esperando ver un número desconocido, pero era un mensaje de Layla. " Ale, como estás?, decía el mensaje.

‎Me sentí aliviada al ver que era Lay
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