Mientras el coche se desplazaba a gran velocidad por la ciudad, mi mente se fue a Rodrigo. ¿Qué estaría haciendo en este momento? ¿Se daría cuenta de que me había ido? La respuesta no importaba. Lo que importaba era que yo había tomado la decisión correcta.
Llegamos a casa y mi padre me llevó a la sala de estar. "¿Quieres hablar sobre lo que pasó?" preguntó, sentándose en el sofá.
Me senté a su lado, sacudiendo la cabeza. "No, papá. Estoy bien. Solo quiero olvidar y empezar de nue