( Alexandra)
Me quedé sola en la habitación, el silencio era opresivo. La puerta se cerró detrás de Rodrigo, y el sonido fue como un golpe en el corazón, me sentí como si hubiera sido abandonada, como si no importara.
Me senté en la cama, mirando el lugar donde Rodrigo había estado solo unos momentos antes, la almohada aún estaba caliente, y el olor a él todavía estaba en el aire. Sentí un nudo en la garganta, y las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos.
¿Por qué se había ido