La luz del sol se filtraba suavemente por los ventanales de la villa, bañando la habitación con un tono dorado que hacía que todo pareciera un sueño. Me desperté antes que ella, simplemente para observarla. Ver a Alexandra durmiendo entre mis sábanas, con el cabello desparramado sobre la almohada y esa expresión de paz que me devolvió una parte del alma que creía perdida.
Me acerqué y besé su hombro con delicadeza. Ella se removió, soltando un suspiro suave antes de abrir esos ojos que eran m