Los colmillos de ambos crecen como si quisieran marcarse pero ninguno dice nada, ambos se contienen mintiendo lo mejor que pueden.
Aisha piensa que es una locura y Kieran que podría asustarla.
Lucha con su lobo porque ella no e su compañera y si Aisha lo rechazara sería devastador para él. Tenía que mantenerse controlado y no perder la cabeza.
Enamorarla.
Eso era lo que tenía que hacer.
Enamorar a aquella hembra hasta hacerla suya. Ya había dado el primer paso, ahora no la dejaría escapar.
—Eres