Devanie caminó en silencio actuando normal para no llamar la atención de los otros. Su cara estaba cubierta y había colocado trapos debajo de las mangas simulando músculos. Era una suerte que fuera suficientemente alta como para pasar desapercibida.
Luego se disculparía con Barek al volver. Había tenido que dormir al macho después de robar unas hierbas para poder suplantarlo e inevitablemente se fijó en su madre quien iba a la cabeza justo al costado del Alfa Román quien estaba susurrándole una