Después de qué hubiera exhibido a Talía frente a las personas de la manada, ella había recibido su merecido, obligada a devolver su dinero y además le habían quitado su financiamiento. En varios días cumpliría la mayoría de edad y como ella, sería echada del orfanato, tendría que arreglárselas por su cuenta.
—¡Vas a pagar por esta humillación que me hiciste, Aisha!
Aisha pensó que se sentiría feliz cuando se supiera la verdad pero dentro de ella no se sentía así. A pesar de eso, finge una sonri