Ella se puso en puntillas tratando de alcanzar uno de los libros más altos pero era tan baja como su madre.
Kieran decía que era más Omega que Alfa.
De repente sintió una mano sobre su cintura haciéndole sentir un calor que la estremeció.
El calor del pecho del Alfa detrás de ella le cortó la respiración al mismo tiempo que veía como su otra mano tomaba el libro que anteriormente había querido alcanzar.
Se mordió el labio inferior al sentir la dureza de su cuerpo masculino presionándose contra