Diana vio el último golpe violento que Aris le dio al macho al que había retado a pelear y casi siseó al ver que le daba una patada final enviándolo al suelo de un golpe seco.
Todos estallaron en aplausos como unos salvajes y ella miró a su alrededor indignada.
—¿Que demonios...?
Una risita a su lado la alertó y notó que Zakiel estaba a su lado.
—¿De verdad aplauden eso?
—Es un combate cuerpo a cuerpo, Di. Obviamente todos estallarán en vítores por el ganador.
Diana no estaba segura de eso.
Mi