Todo en aquel lugar parecía estar perfecto. La atmósfera era eléctrica. Todos los ojos estaban puestos sobre su nuevo Alfa, sin embargo, las orbes de él estaban solo en una persona.
Su hembra.
Aisha podía sentir el peso de su mirada logrando que su cuerpo respondiera pero se esforzó para disimular un poco más aunque en su cabeza solo podía recordar lo increíblemente guapo que estaba Kieran.
Lo anhelaba cerca.
Quería ser quien estuviera a su lado.
Distrayéndola de sus pensamientos sobre Kieran,