Alexia sintió cómo su poder retrocedía, cómo la energía que la había sostenido se deshacía dentro de su cuerpo.
Su corazón volvió a sentirse mortal.
El brillo sobrenatural se apagó en sus pupilas hasta quedar reducido a un último destello tembloroso.
De repente, la realidad la golpeó como un balde de agua helada.
Nicholas amó a Samara, le dio a Acheron. Ella fue la madre de su primer hijo y aunque Alexia sabía que él la amaba, también tenía miedo.
Ella acababa de matarla con sus pro