POV: Mila
La alarma suena, pero yo ya estoy despierta. Tercera noche seguida.
No es insomnio, es… ese cosquilleo raro en la nuca. El que Alma llama “tu radar de desastre” y yo llamaba “ansiedad” hasta que me presentó la idea de que tal vez no estoy tan loca.
Me visto en automático. Jeans negros, polera, chaleco fome de consultora que gana poco. Café en termo, audífonos sin música. Salgo.
En el piso de Fernandez todo huele igual que siempre: café recalentado, tóner, cansancio. Lo distinto es el hueco.
Mi escritorio está donde siempre. El de Alma, pegado al mío, tiene la silla empujada hacia adentro, la pantalla apagada. Parece que se hubiera ido a almorzar hace media hora, no a un piso de la torre Frederic con cartel de “acceso restringido”.
Abro el correo. Primer regalo del día:
Asunto: Lineamientos de comunicación – Caso Trish
Ah. Fantástico.
Leo.
“En virtud de la reasignación de la analista Alma Trish y de los procesos de evaluación en curso, se solicita extremar prudencia en toda m