POV: Alex
ND-07.
Tres letras y dos números. No es un nombre, pero desde anoche tiene cara.
Estoy en mi oficina del nivel niebla, con las luces aún bajas y el café frío, mirando la tabla que Alma generó. El identificador aparece una y otra vez en lugares donde no debería: ajustes de consistencia, correcciones de incidentes, informes donde su historia se recorta hasta volverla cómoda.
Quise dejar que durmiera. Al menos una de las dos bombas que llevo encima merece descanso.
—Sebastián —abro canal.
—Aquí —responde, con voz de madrugada—. ¿Ya viste el mapeo de ND-07?
—Quiero nombre y cargo —digo—. Sin rodeos.
Escucho tecleo al otro lado. Unos segundos.
—ND-07 —lee—. Usuario asociado a Nadia Duarte, área de Cumplimiento y Relaciones Institucionales. Nivel de acceso alto. Reporta directo a la dirección general, no a ti.
Claro.
Nadia.
La recuerdo: trajes impecables, sonrisa neutra, frases como “mitigar exposición” y “cuidar la marca”. Encargada de limpiar incendios. No de prenderlos.
—¿Desde