POV: Alex
El aviso de la reunión con la fundación me llega cuando ya es tarde para frenarla.
“Asistencia obligatoria – revisión Sonata – analista asignada: Alma Trish.”
No viene de Kalper, sino de Fernandez. “Coordinado con fundación”. Es la forma educada de decir: “ya está agendado, aguántate”.
Marco el interno.
—Fernandez —digo—. ¿Quién pidió específicamente a Alma para esa mesa?
Duda un segundo.
—El correo vino desde la fundación, señor —responde—. Traía la lista cerrada. Me pareció lógico incluirla, ella armó los cruces.
—Lo era —contesto—. Para revisarlos. No para quedar sola con ellos.
—Pensé que la sala estaría siempre llena —dice—. En el correo no se hablaba de reuniones aparte.
Cuelgo sin retarlo más. La culpa aquí no es suya.
Abro seguridad interna.
Pido el registro de cámaras de la sala de reuniones del treinta y uno. Dos ángulos, audio bajo. Los técnicos ya limpian ruidos cuando saben que me interesa.
Reproduzco.
Alma llega con su laptop, seria, el pelo recogido. Fernandez