Caída. 1
Aileen no se giró cuando escuchó las pisadas de Leo detrás de ella, el viento le movía el cabello, y la luna le dibujaba un brillo melancólico sobre la piel, la colina estaba silenciosa, apenas interrumpida por el murmullo de los árboles y el eco lejano de la carretera, el motel brillaba con su neón azul, como una herida abierta en medio de la oscuridad.
— Mi madre me mandó al hospital... — susurró ella, sin volverse — Me rompió el violín en la cabeza y me clavó un pedazo en el costado... — hiz