Aventuras. 3
Eleonor los vio entrar con esa sonrisa de abuela traviesa que sabía más de lo que decía, y comentó por lo bajo.
— Pues sí... definitivamente la Paw Patrol ha venido a complicarme la mañana. — negó con la cabeza.
— Bueno... — dijo con aire ligero — Parece que me voy con esta banda de locos al parque de adrenalina. — Eleonor arqueó las cejas, divertida, y miró a Leo de reojo.
— ¿Al parque, eh? — entonó con picardía — Espero que el lobo ese sepa lo que hace. — Leo la sostuvo con un brazo por la ci