Paul
Llegué justo cuando aquella mujer le gritó gorda a mi Marina. ¿Cómo se atreve a llamarla así, es claramente una diosa de muslos torneados y trasero impresionante. Ya quisiera esa mujer parecerse en algo a ella.
Estoy tan tremendamente enfadado que me quedo a escuchar un poco más, hasta que mis entrañas no pueden más. ¡Ya he escuchado suficiente! Tengo ganas de insultarla de mil maneras posibles, me hierve la sangre, pero me contengo para no bajarme a su nivel y montar un espectáculo de pr