Era más de la una cuando recordé que había ido allí con mi jefe. Hacía horas que no lo veía y tuve el convencimiento de que se había olvidado de mí y había regresado al hotel. Sin embargo, cuando finalmente me salí del salon de bailes, lo ví conversando animadamente con Karl Lagerfeld y Kendall Jenner, los tres aparentemente ajenos al hecho de que en pocas horas tendrían que asistir al desfile de Christian Dior. Dudaba entre acercarme o no cuando él me vio.
—¡ Yessica, ven aquí! —indicó con una