Y estaba agradecida también de que, desde hacía varios meses, me dolieran dos muelas pero no tuviera tiempo para ir al dentista. Mis profundos conocimientos sobre el arte de que calzar sandalias Jimmy Choo merecían tanto dolor.
¿Podía sonar eso creíble? La miré de reojo y vi que asentía gravemente con la cabeza.
—El caso, Yessica, es que mantengo como política que si después de un año mis chicas han hecho bien su trabajo las considero listas para un ascenso.
El corazón me dio un vuelco. ¿Estab