En ese instante, Carlos entró en la sala con una expresión de alivio.
“Tenemos algo,” anunció. “El cifrado se ha roto parcialmente. Podemos rastrear el destino de la transmisión, pero aún no está claro quién está del otro lado.”
“¿Y qué dice la dirección?” preguntó Marta, acercándose rápidamente.
“Es un servidor en una ubicación remota, en una red privada VPN. Pero lo importante,” dijo Carlos, “es que hemos detectado un patrón en los datos. La próxima transmisión se espera en menos de una hora